Tráfico orgánico vs de pago

Tráfico de pago vs orgánico: ¿es mejor el SEO o hacer Ads?

Bueno, esto que vas a leer a continuación es un poco raro.

Raro porque somos dos personas escribiendo: Jose -capitán de tráfico del proyectazo-, y un servidor, Joan, el que lleva la línea editorial de la marca.

También es algo raro porque cada uno vamos a defender aquello en lo que nos sabemos defender mejor: el bueno de Jose, en el tráfico de pago y yo, en el orgánico.

Ambos sabemos que los dos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas, pero hemos querido defender personalmente aquello que mejor conocemos.

Y tratar de dejar un poquito mal al otro, pero siempre con amor. Porque nos conocemos ya de hace unos añitos y porque somos personas incapaces de hacer el mal.

Sin más dilación, voy a ser yo el que empiece defendiendo el orgánico tras una breve intro, para meterte en el sarao y que no vayas perdido.

Qué es el tráfico y por qué es tan necesario

Pon que acabas de terminar SoyCopywriter y te haces una señora web, ahí bien maquetadita y con un copy de escándalo.

Todo parece listo para que te comas el mundo, pero aparentemente parece que… no pasa nada.

Te das un tiempo porque sabes que esto es normal, pero pasan los meses y los meses y a tu web sigue sin entrar gente.

¡¿Dónde está mi buyer persona?¡

Tu buyer persona está en su casa, navegando por Internet, pero sin ser consciente de que existe una web –la tuya– con unos servicios que puedan cambiar el futuro de su negocio.

A esta triste historia le falta una cosa esencial conocida como tráfico. Un tráfico que presumiblemente acabará convirtiéndose en tu cliente, en mayor o menor medida dependiendo de dónde venga y de lo bien que hayas hecho tu trabajo.

Vamos un poco más allá:

  • Sacas una oferta por el Black Friday, pero si nadie entra en tu web no sirve de nada.
  • Sacas un servicio nuevo, pero si nadie entra en tu web no te sirve de nada.
  • Sacas una promo puntual por tu cumpleaños, pero si nadie entra en tu web no te sirve de nada.
  • Sacas una formación, pero si nadie entra en tu web no sirve de nada.

Ya paramos, que se entiende.

Con tráfico, la cosa cambia:

  • Sacas una oferta por el Black Friday, y un porcentaje de la gente que entra en tu web puede que te la compre.
  • Sacas un servicio nuevo, y un porcentaje de la gente que entra en tu web puede que te pregunte por él.
  • Sacas una promo puntual por tu cumpleaños, y un porcentaje de la gente que entra en tu web puede que te pregunte por ella o te la compre.
  • Sacas una formación, y un porcentaje de la gente que entra en la web igual te pide más info o se apunta a la lista de espera.

Tiene que haber gente entrando en la web, eso es de cajón. Y ni tu familia ni tus amigos cuentan.

Y a esa gente se le conoce como tráfico, que a su vez puede ser orgánico o de pago.

Y aquí empieza nuestro careo.

Larga vida al tráfico orgánico, por Joan

Venga Jose, que por fin me puedo dirigir a ti directamente.

Qué ganas tenía.

A ver, antes de empezar te voy a hacer un favor, y es dejar claro que hay dos fuentes de tráfico –orgánicas en realidad– que no voy a contar como tales: la que te trae visitas desde el email, cuando haces un envío a tu lista, y la que te entra por lo social de forma orgánica.

Si sumara estas te machacaría sin piedad, así que me voy a centrar en la orgánica más estándar: la que te entra por Google.

Vamos, la que relacionamos con el SEO, la palabra maldita a la que tanta tirria se le tiene en el panorama del copy.

¿Posicionas bien en Google? Tienes tráfico orgánico, así de simple.

Y esto es lo que mola del tráfico al que me estoy refiriendo:

#1 Es «gratuito»

La mejor propuesta de valor para defender este tráfico es que es gratis.

Bueno, «gratis».

Al principio pagas en forma de esfuerzo y paciencia, sí, pero cuando la nave despega es un tráfico constante que no te cuesta un euro.

Es cierto que es muy frustrante esforzarte y no ver los resultados que esperabas con ilusión cuando sacaste tu web, pero al final si lo haces bien… acaban llegando.

Roma tampoco se construyó en un día, ¿no?

Donde haya un goteo de tráfico constante –pero constante de verdad, ojo–, si es de cierta calité, que se quite lo demás.

#2 Es sostenible y trabaja 24/7/365, sin descanso y de forma autónoma

Entiendo muy bien que al principio de los tiempos el tráfico de pago sea una auténtica exquisitez por las razones que seguro que me vas a contar ahora, que las conozco de pe a pa.

Pero esas razones, ese tráfico de pago… eso no es en absoluto sostenible con el tiempo.

Cuando compras tráfico en Facebook o en la plataforma que sea, cuando dejas de pagar el tráfico deja de llegar.

Es tan instantáneo al llegar como al irse, va. Y no digas que no.

En cambio, el tráfico orgánico te cuesta mucho al principio, pero luego siempre está ahí.

Te estás dando una ducha y hay tráfico entrando en tu web.

Estás jugando al Zelda y hay tráfico entrando en tu web.

Estás de birras con los amigos y hay tráfico entrando en tu web.

Estás de vacaciones y ¡oh! Hay tráfico entrando en tu web.

Y todo por el esfuerzo que hiciste al inicio, que con el tiempo ya empieza a dar sus frutos… realmente dulces.

#3 El tráfico orgánico genera más tráfico orgánico: crece solo

Yepaaaaa esta no te la esperabas, ¿eh?

Mira, te cuento.

Cuando una web empieza a aparecer indexada en Google, si esta está bien diseñada y ofrece una experiencia de usuario buena el comportamiento de los usuarios será presumiblemente bueno.

Las personas que entren se quedarán leyendo, irán a otras páginas, harán clic en los enlaces o botones que vea, etc.

Lo contrario es que una persona entre y se vaya rápido por donde haya venido a buscar otra página en las SERP de Google.

Pero no es nuestro caso: en nuestra web, el tráfico orgánico entra y se comporta como nosotros queremos.

Pues ojo: ese comportamiento, a primera vista bueno, Google lo ve.

Y no solo lo ve… sino que lo valora un montón, y acaba recompensando a nuestra web con un mejor posicionamiento que a la postre te acaba trayendo más tráfico orgánico.

Et voilà, ya lo tenemos: tráfico orgánico, gran experiencia de usuario, mejor posicionamiento, más tráfico orgánico, misma (gran) experiencia de usuario, mejor posicionamiento, etc.

El bucle termina cuando alcances el tope de tu posicionamiento, pero eso depende de otros factores externos en los que no vamos a entrar.

Minipunto.

#4 (También) Hace crecer tu base de datos

Sé que esta me la vas a tumbar con lo de que el tráfico de pago consigue muchos más leads, pero a ver: ¿quién tiene más papeletas de funcionar mejor como lead: uno que ha sido metido ahí «sin querer», o uno que ha dejado voluntariamente su email para que le envíes publicaciones y promociones?

Va, que lo sabes: los leads orgánicos tienen una calidad superior a los comprados cuando hablamos de acciones a lo largo del tiempo.

Quizá para un lanzamiento no –ese ya es tu terreno–, pero a medio-largo plazo… ¡ufff!

Y yo creo que con este pequeño aporte final te cedo amablemente el turno, querido Jose.

Vía Giphy

El tráfico de pago te gusta…y lo sabes

Bueno Joan, ¿ya te has quedado tranquilo?

Venga, que ahora ha llegado mi turno para tumbarte todas esas “ventajas” que me has contado.

Que sí, que todos sabemos ya que hacer anuncios en Facebook supone soltar la pasta.

No acabas de descubrir América.

Pero querido amigo, ese dinero bien invertido te puede traer muchas alegrías en un tiempo récord.

Venga va, que te voy a “destrozar” y no te va a quedar más remedio que admitir que el tráfico de pago es mejor que el orgánico.

# 1 Es instantáneo: puedes abrir y cerrar el grifo cuando quieras

Esa es la magia de Facebook. Tú tienes el control absoluto.

Ahora me vas a soltar el rollo de que es a base de talonario pero, ¿en serio me vas a decir que no te compensa invertir tu dinero para tener un flujo constante de clientes en el mismo momento en el que enciendas la campaña?

Venga, que tú y yo sabemos la respuesta.

Las cuentas son fáciles de hacer.

¿Cuánto tiempo tardarías en conseguir, vamos a decir, 1.000 leads con tráfico orgánico?

Unas cuantas semanas mínimo y eso contando que tengas bien posicionada tu página web.

En cambio, con el tráfico de pago puedes conseguirlos en apenas unas pocas horas.

Yo creo que prefiero ver mi inversión recuperada de forma rápida que estar esperando meses a que al señor Google le dé por darme amor.

# 2 Puedes impactar a la persona correcta

Amigo Joan, el tráfico orgánico tiene otro pequeño problema que se te ha olvidado mencionar.

Tú no decides quién entra o no en tu web. Pueden ser tus potenciales clientes o alguien que no tiene nada que ver.

Eso no pasa con el tráfico de pago. Nosotros podemos decidir de forma exacta quién va a ver ese anuncio.

¿Que sabemos que a nuestro buyer persona le gusta el baloncesto?

Perfecto, la plataforma se va a encargar de buscarlos.

¿Que además tienen que tener estudios universitarios?

Sin problema, una de educación marchando.

Y esto, querido mío, no tiene precio.

El tráfico orgánico no puede ni pensar en competir con el de pago en este aspecto.

# 3 Impulsa a tus seguidores orgánicos

Con esta te has quedado to’ loco, ¿verdad?

Pues sí, el tráfico de pago también te ayuda a que tu número de seguidores crezca.

Y si no me crees, fíjate en la cuenta de Instagram de alguien que esté haciendo un lanzamiento antes de que empiece y cuando acabe.

Ya te digo yo que notarás la diferencia 😉

¿Ese crecimiento es por arte de magia?

No, es el resultado de meter un volumen de tráfico brutal en un período muy corto de tiempo.

Pero ojo, que esta misma lógica aplica a un lanzamiento, a un producto evergreen o a una campaña para aumentar seguidores.

Sí sí, me has leído bien.

Con el tráfico de pago puedes invertir para que tu número de seguidores crezca como la espuma en un periquete.

Jaque mate, Joan.

# 4 No hace falta ser rico para hacer publicidad de pago

Seguro que tú también, querido lector, tienes la idea errónea de que necesitas tener mucho dinero para poder hacer publicidad en Facebook, Google, YouTube y compañía.

Pues eso es… falso.

La cantidad que quieras invertir la decides tú, no hay un número mínimo ni máximo.

Como si son 2, 10 o 50 euros al día. No hay ningún problema.

El pedal del acelerador está bajo tu control y lo puedes pisar tan a fondo como quieras y puedas.

Conclusiones (haya paz)

No nos gusta ceder a ninguno de los dos, así que para dejarlo en empate reconoceremos que ambos tipos de tráfico tienen su parte buena y su parte mala y que son totalmente complementarios.

¿Por qué no invertir en ads al principio, cuando estás arrancando, lejos de posicionar a nivel orgánico? Y luego, cuando el flujo orgánico sea constante, dejar el tráfico de pago para campañas puntuales que inyecten muuuuchas visitas en poco tiempo.

Las beneficios de combinar ambos canales son tremendos, así que te animamos a que te decantes por hacerlo.

Y si no puede ser, ¿Team Jose o Team Joan?

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4 comentarios en “Tráfico de pago vs orgánico: ¿es mejor el SEO o hacer Ads?”

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