Copywriting Para Todo

Copywriting para todo, copywriting para todos

En el mundo hay gente pa to; por eso, to se puede vender.

En serio te lo digo: hace poco, mi compañero Rick Morillas me descubrió la existencia de un japonés que cobra por no hacer nada.

Pues alucina, vecina; resulta que el tío (digo el japonés nini, no Rick) tiene a un montón de gente haciendo cola para contratar sus, ejem, «servicios».

¡Así como lo lees! Y si no nos crees a Rick y a mí, que te lo cuente la BBC en esta noticia.

Pero bueno, que yo no he venido aquí a hablarte de ídolos del emprendimiento, sino de cómo un buen copywriter (que bien podrías ser tú) puede vender de todo.

Además, te lo voy a demostrar con nuestro reto de noviembre, que es el protagonista de este artículo…

Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos, como dice Luis Fonsi, des-pa-si-to.

Elemental, querido copywriter: la clave está en la investigación

Hay una cosa que a los copys nos frustra bastante y es cuando nos piden un trabajo de un día para otro.

Oye, que hay gente que se piensa que lo que hacemos es tan fácil como sentarnos y empezar a escribir a chorro, como si estuviera Eminem dictándonos las páginas de venta.

Pues mira, no; no funciona así.

Para hacer un buen trabajo de copywriting, antes de empezar a escribir se deben tener muy claritas tres cosas:

  1. Qué estás vendiendo.
  2. A quién se lo estás vendiendo.
  3. Por qué deben comprarte a ti y no a otro.

Ahora mismo te lo razono.

En el copywriting, el protagonista no es tu producto o servicio; es el cliente.

Sin cliente no hay venta, ¿verdad?

El caso es que a tu cliente potencial no le importas tú ni lo que tú vendas.

A tu cliente, como a todo el mundo, le importan sus problemas, sus deseos y sus necesidades.

Por esta razón, la manera de llegar a él es hacerle entender cómo tu producto o servicio le va a ayudar a solucionar, cumplir o satisfacer esos problemas, deseos y necesidades que tiene.

¿Y cómo vamos a saber todo eso?

Lo has adivinado (bueno, o lo has leído en el titulillo de arriba; je, je, je): investigando.

La investigación siempre es el primer paso de los cuatro que hay que seguir para escribir un copy efectivo.

Vía Giphy

Entendiendo al buyer persona

Como te decía, un copywriter necesita investigar para comprender muy bien no solo qué está vendiendo y en qué se diferencia de lo que ofrece su competencia; también, y muy especialmente, a quién se está dirigiendo.

Debe conocer a su cliente ideal y entender sus miedos, anhelos, frustraciones y prejuicios; además de en qué nivel de consciencia se encuentra.

Después, ha de saber cómo tocar sus puntos de dolor para acercarlo a la compra, también qué objeciones tiene para no comprar… y derribarlas.

¿Te parece algo demasiado complicado?

A ver, no seré yo quien diga que vender bien sea lo más fácil del mundo, pero eso es porque hay mucha gente por ahí tratando de hacerlo sin formarse en condiciones y sin aplicar técnicas de escritura persuasiva.

Desde luego, ese no es el caso de los tres alumnos de SoyCopywriter que han ganado nuestro reto del mes de noviembre de 2021.

Ellos han demostrado que son capaces de vender lo que les echen.

Y es que, en este reto en cuestión, lo que les pedimos a los participantes fue un texto para vender un producto o servicio sorpresa del que, en el momento de aceptar el desafío, solo sabían una cosa: que sería algo que ellos jamás comprarían.

El objetivo era poner a prueba su capacidad para ponerse en la piel de los demás, tras una buena investigación y un gran ejercicio de empatía.

Pues oye, que lo hicieron maravillosamente y nos llenaron de orgullo y satisfacción con sus trabajos.

Reto de noviembre o reto sorpresa: escribe un texto ganador para vender un producto misterioso

Antes de seguir leyendo, te propongo que, si todavía no has oído hablar de nuestros retos mensuales, le eches un ojo a mi artículo anterior sobre el de diciembre, que allí te explico en qué consisten.

¿Ya? Pues vamos ahora a por el reto de noviembre, que es el que nos ocupa hoy.

Como te decía, a este reto había que apuntarse un poco a ciegas.

Los participantes no sabían qué iban a vender con sus textos, tan solo que nos habíamos preocupado de que fuera algo dirigido a un buyer persona que no se pareciera en nada a ellos.

¡Imagínate qué complicado fue decidir qué productos y servicios podrían ser esos!

Ten en cuenta que en nuestra comunidad somos casi dos mil personas de países, edades y estilos de vida diferentes; cada una de ellas, de su padre y de su madre…

Finalmente, decidimos que lo más fácil era dividir a los participantes en hombres y mujeres. Luego, les asignaríamos un producto o servicio exclusivamente dirigido al sexo opuesto.

También añadimos una tercera opción para quienes se identificaran con un género no binario o, simplemente, la prefiriesen a las otras dos.

Cuando se cerró el plazo de inscripción, se desvelaron los productos y el servicio sorpresa:

  • Las mujeres venderían un taller de inteligencia emocional específico para hombres.
  • Los hombres, un sujetador masajeador capaz de realzar el pecho sin cirugía.
  • Quien no quisiera vender una cosa ni la otra vendería una armadura medieval.

Los tres artículos son reales, los alumnos trabajaron con información real.

Y los resultados del ejercicio, una vez más, nos sorprendieron: la muchachada de Slack lo había vuelto a hacer.

Vía Giphy

Los ganadores del reto

Va, que no te hago esperar más. Ha llegado la hora de conocer a los flamantes ganadores del reto de noviembre y ver sus cartas de ventas.

Aclaro que los tres han ganado el reto por igual, cada uno en su categoría, y el orden de presentación es indiferente.

¡Vamos allá!

Belén Rodríguez y el taller de inteligencia emocional para hombres

Belén, a quien puedes contactar en su LinkedIn, es la autora del texto que nos conquistó a la hora de vender el taller de inteligencia emocional para hombres.

Aunque reconoce que no sabe mucho de emociones masculinas, a Belén le encanta la psicología y suele leer sobre salud mental y emocional.

«Justo acababa de leer un libro de Brené Brown, El poder de ser vulnerable, y en uno de los capítulos hablaba sobre cómo los hombres eran empujados por la sociedad a esconder ciertas emociones», cuenta.

Vamos, que a Belén le vino de perlas ese conocimiento que ya tenía sobre el tema para el reto.

Tal y como afirma ella misma, «esto demuestra que para ser un buen copy hay que leer mucho».

Amén, hermana.

Taller Inteligencia Emocional
Inicio del copy de Belén Rodríguez

Puedes ver la carta de ventas completa de Belén aquí.

Luis Miguel García Navarro y el sujetador masajeador que realza el pecho

El segundo ganador del reto de noviembre es un buen copywriter y mejor esposo.

¿Por qué digo esto?

Porque los mejores copywriters, como los mejores maridos, son aquellos que escuchan…  y eso hizo Luis Miguel con su mujer: escucharla cuando se quejaba de sus molestias en el pecho durante la lactancia, empatizar con ella y volcar lo aprendido en su copy.

«Lo demás ha sido investigación pura y dura, porque había muchas cosas que desconocía», explica.

Copy Sujetador
Inicio del copy de Luis Miguel García

A Luis Miguel puedes seguirlo en Instagram y la página de ventas que hizo para el sujetador la tienes aquí.

Silvia Ruiz Sánchez y la armadura medieval

A Silvia, las armaduras le llaman mucho la atención en los museos e incluso se ha preguntado alguna vez «cómo sería eso de darse de hostias dentro de una de ellas».

(Pues imagino que sería horrible, Silvia).

Sin embargo, nuestra tercera ganadora del reto asegura que su interés en el producto que tan bien ha vendido en su carta de ventas no va mucho más allá.

Es más, considera que «hay que ser muy friki» para gastarse 3.000 euros en una armadura.

Pero también comprende que otros sientan una fascinación por ellas mucho más intensa que la suya y necesiten comprarla.

«Supongo que eso será “ponerse en la piel del buyer” y, en este caso, no me ha costado mucho», concluye.

Copy para Armadura de Silvia Ruiz
Inicio del copy de Silvia Ruiz

A Silvia puedes decirle hola en su Instagram. La página con la que se convirtió en una de las ganadoras del reto es esta.

El copywriting se aprende

Qué me dices, ¿te han gustado las cartas de venta que has leído?

Espero que me lo cuentes en los comentarios…

Pero antes, deja que te diga una cosilla sobre los tres cracks que las han escrito: dos de ellos son de la edición actual, todavía en curso, de nuestro programa SoyCopywriter. El otro (la otra, más bien) terminó su formación con nosotros el pasado septiembre.

Como te lo digo: en nuestra comunidad de Slack hay gente capaz de vender como una profesional al poco tiempo de entrar en ella.

De hecho, muchos de nuestros alumnos consiguen sus primeros clientes y empiezan a recuperar la inversión que hicieron en el programa antes de finalizarlo…

Es lo que tiene formarse en nuestra escuela. 😉

Vía Giphy

4 comentarios en “Copywriting para todo, copywriting para todos”

  1. Avatar

    ¡Ay, qué ilusión! ¡Muchas gracias!

    No sé si será deformación profesional (llevo 13 años trabajando en el fomento de la lectura en bibliotecas públicas) pero creo que leer es imprescindible para un copywriter (y para todo el mundo).

    Y a las pruebas me remito. No sé si me hubiera salido tan bien la jugada si no me hubiera acabado de leer el libro de Brené Brown.

    ¡Lo dicho!, leed todo lo que podáis, investigad mucho y disfrutad escribiendo.

    ¡Gracias!

    1. Nati Aranda

      Gracias a ti por tu estupendo trabajo, Belén.

      Estoy a tope con tu mensaje: leer es buenísimo para todo, porque el conocimiento es poder.

      ¡Viva la lectura!

      Un abrazote.

    1. Nati Aranda

      Hola, Lola. Esto es vender productos y servicios al público que necesita de esos productos y servicios.

      También es ayudar a personas que tienen un negocio a sacarlo adelante.

      Entiendo los prejuicios a la venta que tiene mucha gente, pero creo que el problema no está en la venta en sí, sino en cómo vende cada uno. Si te fijas en mi pequeña biografía (la tienes al final del artículo), a mí me preocupa vender con ética, tanto que quise reflejar mi postura ahí.

      De hecho, pienso que cuando hago copywriting estoy dándole un valor al producto o servicio que vendo, más allá de su precio. Y esa me parece una idea opuesta al consumismo desaforado del low cost, por ejemplo.

      Todos necesitamos cosas. Y para comprarlas, es necesario que alguien las venda. Así lo veo yo.

      Muchas gracias por tu comentario, creo que están muy bien este tipo de reflexiones. ¡Un saludo!

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